La Comunidad aprueba la subvención para el mantenimiento de las plantas de El Molar y Arganda
La Comunidad de Madrid ha aumentado un 4% la producción eléctrica de Canal de Isabel II en el último año, algo más de 387 gigavatios hora (GWh), generando el 80% de su consumo, que fue alrededor de 488. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura, Carlos Novillo, ha hecho balance de estos datos en su visita a la planta de secado de lodos de Loeches, clave en el proceso de economía circular.
Novillo ha destacado “el papel de la empresa pública en la producción de un recurso limpio, renovable y de alta eficiencia durante el año pasado, logrando su segundo mejor registro desde 2021, en que obtuvo 419 GWh”. Con ello Canal se acerca a uno de sus grandes objetivos estratégicos para 2030: ser la primera compañía europea del sector del agua capaz de generar tanta electricidad como consume.
Inaugurada en 2010, la instalación de Loeches resulta indispensable para el tratamiento avanzado, mediante secado térmico y compostaje de los lodos en las depuradoras de la región. Cuenta con tres grandes motogeneradores que funcionan con gas natural y producen tanto energía eléctrica como térmica. La planta tiene una capacidad nominal de tratamiento de 135.000 toneladas de lodo anuales, y en 2025 alcanzó casi 100 GWh de electricidad, contribuyendo a la autosuficiencia del sistema.
En las últimas décadas, Canal de Isabel II se ha dotado de diversas infraestructuras para generar energía eléctrica a través de procesos sinérgicos a la gestión del ciclo urbano del agua. De hecho, es la empresa con mayor potencia instalada de toda la región, con más de 117 megavatios repartidos en plantas de distintas tecnologías.
Dispone, asimismo, de dos instalaciones de secado térmico de lodos con cogeneración, nueve centrales hidroeléctricas, una veintena de depuradoras con motogeneradores y turbinas a biogás, más de 40 plantas fotovoltaicas y una docena de microturbinas hidroeléctricas en infraestructuras de abastecimiento y saneamiento.
De los aproximadamente 387 GWh generados en 2025, más de la mitad provino de las plantas de secado térmico ubicadas en Loeches y en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Sur, donde se obtuvieron 207 GWh de electricidad. Otros 95 GWh corresponden a aquellas depuradoras equipadas con motores y turbinas alimentados con el biogás producido en las propias plantas. La producción hidroeléctrica, por su parte, fue la tercera gran fuente de electricidad, con 79 GWh.
Marzo y abril de 2025 resultaron especialmente beneficiosos gracias a las lluvias continuadas y el aumento de aportaciones a los embalses. Así, estos dos meses registraron los mejores valores históricos en cuanto al porcentaje de producción de electricidad respecto al consumo: 126% en marzo y 131% en abril.
Asimismo, desde que Canal puso en marcha el Plan Solar, se ha potenciado la producción de energía fotovoltaica en sus instalaciones. Actualmente cuenta con 41 plantas que en 2025 generaron más de 5 gigavatios/hora. Esta iniciativa cuenta con una inversión de más de 55 millones de euros y está cofinanciado con fondos de la Unión Europea (REACT-EU y FEDER).
Estas actuaciones se enmarcan en el Plan Estratégico 2025-2030 de Canal de Isabel II, que quiere alcanzar el equilibrio entre la energía consumida y la creada a través de sus propios sistemas y procesos. Para ello, está aplicando tecnologías de vanguardia encaminadas a mejorar la eficiencia operativa y reducir la huella de carbono.
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha autorizado este martes una inversión de 4.904.103 euros para la gestión de los residuos de construcción y demolición durante 2026, con un plazo de ejecución de 11 meses. Esta cuantía supone un incremento del 30% con respecto al encargo anterior, cuya cifra ascendió a los 3.762.467 euros.
Con esta actuación, el Ejecutivo autonómico garantiza la actividad de los complejos y centros públicos de clasificación y tratamiento públicos de este tipo de deshechos, ubicados en Navalcarnero, El Molar y Arganda del Rey. Estas infraestructuras resultan clave para prevenir vertidos incontrolados y reducir los riesgos asociados tanto para la salud pública como para el entorno natural de la región.
Los trabajos incluyen la recepción de los residuos y su gestión, que abarcará la clasificación y separación de los materiales que pueden aprovecharse para su posterior triturado y cribado. El encargo contempla también el mantenimiento de equipos e instalaciones, la vigilancia ambiental y de seguridad y todas las acciones necesarias para dar cumplimiento a las autorizaciones ambientales vigentes.
Entre las actuaciones previstas destacan la optimización de los procesos de valorización —con el objetivo de recuperar más del 70 % de los vertidos tratados—, el mantenimiento del marcado CE de los áridos reciclados, el refuerzo de los controles ambientales y la incorporación, como novedad, de mediciones topográficas para un seguimiento más preciso de los volúmenes gestionados. |