Miembros de NNGG lo eliminaron al estar realizado en un muro no habilitado
El poeta argandeño Francisco Luque Bonilla, vicepresidente de la Asociación de Vecinos de Arganda (AVA), ha hecho pública una carta abierta en la que reflexiona sobre la eliminación de un mural en defensa de la sanidad pública en Rivas Vaciamadrid, en el que participó como coautor. El escrito llega después de que, según denunció Izquierda Unida Rivas, militantes de Nuevas Generaciones y del Partido Popular de Rivas borraran la intervención artística impulsada en 2024 por la Plataforma Rivas con la Sanidad Pública y la Asociación de Escritores de Rivas, con la participación de vecinos, estudiantes y creadores.
En su texto, Luque señala: "Soy autor de este poema que formaba parte del mural por la sanidad pública que recientemente han borrado militantes de NNGG y PP de Rivas-Vaciamadrid". El autor enmarca su reflexión en el valor colectivo de la iniciativa, indicando que "mi poema, junto al de otros autores, no era una simple pintada. Formaba parte de una iniciativa cultural y participativa, nacida desde la ciudadanía".
"Quiero expresar públicamente mi profunda indignación y tristeza ante este acto, que no solo supone la eliminación de una obra artística, sino un ataque directo a la cultura, a la libertad de expresión y al trabajo colectivo de vecinos, estudiantes y creadores", recalca el autor, añadiendo que el proyecto unía "arte y compromiso social en defensa de un derecho fundamental: la sanidad pública".
Luque denuncia que "se han borrado palabras, versos y mensajes que representaban el sentir de muchas personas" y que "se ha despreciado el valor de la poesía como herramienta de reflexión y de conciencia". "Se ha ignorado el esfuerzo de quienes creen en una cultura accesible, viva y compartida", subraya. "Borrar este mural no es limpiar; borrar este mural es silenciar", sentencia.
El poeta afirma que "la cultura no puede ser tratada como algo incómodo que se elimina cuando no conviene". Su carta concluye con una reflexión sobre la permanencia del mensaje más allá del soporte físico: "Podrán borrar un muro, pero no el mensaje. La defensa de la sanidad pública, de la cultura y de la palabra seguirá viva en quienes creemos en una sociedad más justa, más humana y más consciente". "Como autor afectado, denuncio este acto como un atentado contra la creación artística y contra el derecho de la ciudadanía a expresarse en el espacio público", concluye Luque.
Desde el Partido Popular de Rivas han indicado que el borrado del mural partió de una iniciativa de Nuevas Generaciones de Rivas, que lo que hicieron fue "limpiar" la pintada que se encontraba en un muro no habilitado para ello. La portavoz del PP de Rivas, Janette Novo, subrayó que "vandalismo eran las pintadas que se han quitado, no limpiarlas", y añadió que estas pintadas "afean, ensucian y deterioran la imagen del municipio". Desde el PP explicaron que habían solicitado al Ayuntamiento su eliminación "en varias ocasiones", a lo que la administración local habría respondido que no era de su competencia al tratarse de un muro que pertenece a Metro.
Por su parte, Izquierda Unida Rivas denunció los hechos calificándolos como una falta de respeto al espacio público. "El PP local ha convertido un gesto ciudadano en defensa de la sanidad pública en una oportunidad más para hacerse vídeos y alimentar su estrategia de confrontación permanente", señalaron. La formación criticó que el PP local prefiera "dedicar su tiempo a borrar palabras pintadas en un muro" en lugar de solucionar "los problemas reales de la gente, como la falta de recursos sanitarios, las listas de espera o el deterioro de los servicios públicos".
El PSOE de Rivas también denunció el ataque a la cultura y la "deriva radical" de los populares. El secretario general del PSOE en Rivas, Alberto Cabeza, afirmó que "esta acción cívica y cultural ha sido borrada por un partido al que le molestan la cultura que nace de la gente y la defensa de los servicios públicos". La Coordinadora Rivas por la Convivencia calificó la actuación como "una actitud de carácter totalitario" que "erosiona los principios básicos de respeto, pluralidad y libertad de expresión". La asociación Escritores de Rivas, una de las promotoras del mural, criticó la eliminación de una intervención que defendía "lo más importante para todo ser humano: la salud", y se preguntó: "¿Qué derecho tienen esas manos indoctas a eliminar ideas, pensamientos y sentimientos que no dañan a nadie?".
El muro donde se pintó el mural pertenece a Metro de Madrid, una empresa pública, pero no es un espacio de libre uso. Pintar en él sin autorización expresa de su propietario constituye una infracción, independientemente del contenido del mensaje. |