x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

06
Jul
2022
SATSE denuncia ante Inspección de Trabajo la situación de las Urgencias en los Hospitales PDF Imprimir E-mail
Otras Noticias - Comunidad de Madrid
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Foto cedida por SATSE Según el sindicato, faltan cuatro mil enfermeras

En el Servicio Madrileño de Salud, SERMAS, son necesarias casi 4.000 enfermeras/os, enfermeras/os especialistas y fisioterapeutas. En abril de este mismo año, el Gobierno regional decidió prescindir de más de 2.500 enfermeras/os tras no renovar sus contratos Covid.

Ahora dice no encontrar enfermeras, enfermeras especialistas y/o fisioterapeutas para cubrir las vacaciones de verano o para sustituir las bajas que se están produciendo por Covid, por agotamiento, estrés, etc.

La situación es crítica con casi 4.000 enfermeras de menos en los centros asistenciales de la Comunidad de Madrid. Por tal motivo, desde el Sindicato de Enfermería en Madrid se están denunciando, ante la Inspección de Trabajo, la situación de las Urgencias y del resto de Unidades de los hospitales públicos de la región.

El objetivo no es otro que intentar paliar y reducir los riesgos psicosociales a los que se encuentran sometidas casi 18.000 enfermeras y enfermeros que conforman la plantilla estructural del Sermas en los hospitales públicos de la región y para ello es imprescindible la contratación de más personal.

“Las cargas de trabajo extenuantes se han convertido en una constante, explican desde SATSE Madrid, que si bien es algo habitual en los últimos años se han hecho mucho más evidentes tras la no renovación de casi 3.500 enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas que estaban contratadas para hacer frente al Covid”.

Ahora, en plena séptima ola, el Gobierno regional dice no encontrar enfermeras/os y la Bolsa de Empleo (de donde se surte el empleo público) está agotada. “Las bajas no se cubren al 100%, muchas enfermeras ven denegados sus permisos o libranzas bajo el epígrafe de ‘necesidades del Servicio’, el eufemismo que se traduce en no hay suficientes enfermeras en el turno, y las que hay acuden a trabajar sabiendo que se van a encontrar Urgencias o las plantas de hospitalización con más afluencia de lo habitual y menos personal del necesario”.

A todo ello hay que añadir, el incremento sustancial de la demanda asistencial motivada por la mala situación de los centros de salud, el cierre de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP) y el incremento sustancial de los casos de Covid que provoca que haya que mantener circuitos asistenciales diferenciados con enfermeras y enfermeros en cada uno de ellos.

En el escrito dirigido a la Inspección de Trabajo se afirma que “la variación en las presencias de enfermeras (el nº de profesionales que trabajan en ese turno) es diaria por las continuas incidencias y escasez de personal para dar cobertura a dichas incidencias, lo que previsiblemente empeorará durante las vacaciones de verano por falta de efectivos”.

Hay que recordar que las retribuciones y condiciones laborales a las que se enfrentan las enfermeras y enfermeros del Sermas son las más precarizadas del Estado. “Sus retribuciones se encuentran en el rango inferior de las que se perciben en otros servicios de Salud públicos y las condiciones laborales también están entre las más negativas por lo que no es de extrañar, explican desde SATSE Madrid, que prefieran trabajar en otras regiones donde están mejor retribuidas, menos estresadas y con condiciones laborales más favorables”.

De igual forma, en el escrito dirigido a la Inspección de Trabajo se denuncian “los continuos cambios en la organización y planificación de los turnos de trabajo que se llevan a cabo sin tiempo suficiente, provocando la pérdida de control sobre la autonomía y los tiempos de trabajo, que se une a la denegación de permisos y la realización de doblajes”.

Todos estos factores, añaden en la denuncia, no hacen más que agravar la situación de sobrecarga laboral y desgaste psicológico que sufren las enfermeras y enfermeros que trabajan en las Urgencias hospitalarias, en las plantas de hospitalización, UCI y otros servicios esenciales que hay que recordar que siguen atendiendo una gran cantidad de pacientes Covid y que con la dotación de recursos y organización del trabajo actual no son capaces de absorber la demanda actual con las debidas garantías para la seguridad y salud ni de los profesionales ni de los pacientes

Sobrecarga que de mantenerse en el tiempo sobre las enfermeras/os de Urgencias y del resto de los Servicios de los hospitales empeorarán y repercutirán negativamente sobre la salud física, psíquica y social de las enfermeras, reclamando que se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad y salud de las enfermeras y enfermeros de los centros hospitalarios públicos dependientes del Sermas.

La inversión en sanidad pública en la Comunidad de Madrid está más de 3.000 millones de euros por debajo del resto de las regiones de España. Y eso que la Comunidad de Madrid fue la que mayor número de habitantes absorbió en el crecimiento poblacional del territorio nacional, su Producto Interior Bruto (PIB) es un 35,3% superior a la media nacional en 2020 y en 2021 creció un 6,5 %, lo que representa el 19,3 % del PIB nacional. Es una de las conclusiones del Informe Ejecutivo anual Diagnóstico de la Salud y del Sistema Sanitario de la Comunidad de Madrid 2022 que CCOO de Madrid ha presentado hoy junto con la Asociación de Defensa de la Sanidad Pública.

Manuel Rodríguez, secretario de Políticas Sociales y Diversidad de CCOO Madrid  asegura que “la comunidad de Madrid está a la cola de toda España en inversión sanitaria por habitante. Los presupuestos regionales del PP, absolutamente insuficientes en este aspecto, no cubren los gastos sanitarios reales”. Lo que sí se incrementa, añade Rodríguez, es el capítulo 2, el dedicado a financiar los hospitales privados”.

Los datos ponen de manifiesto que se incrementa la desigualdad como consecuencia de que el acceso a la sanidad pública es cada año menor y peor. Afecta en mayor medida a los colectivos que no pueden optar por otra asistencia de igual calidad, accesibilidad o universalidad, y provoca una merma en la calidad y la cantidad asistencial.

Este deterioro se materializa en listas de espera por encima de las 800.000 citas en cirugías, pruebas diagnósticas, consultas con el especialista; demoras incalculables para fisioterapia, odontología; colapso en las urgencias de los hospitales (las de Atención Primaria llevan cerradas más de dos años), y falta de inversión en infraestructuras que impiden el desarrollo normalizado de la labor asistencial y expulsan a los usuarios y usuarias del sistema.

Los modelos privatizadores de la sanidad pública utilizados por los gobiernos del PP en la Comunidad de Madrid han incrementado mucho los costes. Además, los centros de gestión privada no sufren los recortes derivados de las rebajas presupuestarias. En el caso de la construcción privada y la gestión pública de un hospital, el coste se eleva entre siete y ocho veces sobre la alternativa de construcción y gestión pública. El modelo de gestión privada en un hospital de titularidad pública supone un sobrecoste de hasta 11 veces lo que costaría si se gestionase como los hospitales 100% públicos.

El proceso de apertura de 13 nuevos hospitales, y el traslado de otro, contra toda lógica, ha supuesto también una reducción en el número de camas de la región (300 camas menos), pasando de 3,37 camas por 1.000 habitantes en 2010 a 3,09 camas por 1.000 habitantes en 2020 (el promedio de la UE es de 5,15 y el de la OCDE de 4,5 camas por 1.000 habitantes), siendo públicas 2,29 en 2010 y 2,05 por 1.000 habitantes en 2020. Este hecho se debe en parte al cierre en paralelo de camas en los hospitales públicos ya existentes.

Desde CCOO de Madrid proponemos incrementar de manera significativa el número de camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes en la región, con el horizonte de alcanzar las 5 camas/1.000 habitantes. Este aumento debe realizarse en los centros sanitarios de gestión tradicional.

Existen numerosos casos detectados de aportaciones extrapresupuestarias y/o irregulares de financiación pública hacia estos centros, pero no se ha hecho un análisis sistemático de la situación. Desde CCOO de Madrid exigimos una auditoria por parte de la Inspección Sanitaria y del Tribunal de Cuentas para conocer detalladamente la realidad.

El informe pone de relieve que no hay un control público sobre el funcionamiento de estos centros y el cumplimiento de los contratos que mantienen con el sector público. Asimismo, las sanciones por incumplimientos han sido poco relevantes y muy escasas. El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprovechado la pandemia para aumentar las privatizaciones en vacunaciones, hospitalizaciones, rastreadores, compras, etc., de una manera incontrolada y en más de un caso con sospechas de corruptelas y/o nepotismo.

El número de camas por cada 1.000 habitantes y de trabajadores y trabajadoras por cama es significativamente inferior en los centros sanitarios privados respecto a los hospitales de gestión tradicional. Los salarios y las condiciones laborales de estas plantillas están muy precarizadas, a pesar de su elevada capacidad profesional, y evidencia que se prioriza la rentabilidad empresarial por encima de la calidad asistencial.

Del informe se desprende que no existe ninguna evidencia de mejora de la asistencia sanitaria en la región, a pesar de los ingentes recursos económicos destinados a los centros privatizados. Esta afirmación se corrobora con la opinión de la ciudadanía expresada en los barómetros sanitarios y en el aumento del número de personas en lista de espera quirúrgica, que han pasado de 27.672 en junio de 2005 a 90.317 en marzo de 2022.

En este informe proponemos acabar con las privatizaciones e iniciar un proceso de recuperación de los servicios y centros privatizados, empezando por no renovar las concesiones realizadas a empresas privadas. Mientras se produce esta reversión debe realizarse un control sistemático y riguroso del cumplimiento de los respectivos contratos.

Asimismo, es necesaria una nueva política de personal también en la sanidad pública, basada en el respeto, el buen trato y en el diálogo. Se debe recuperar el empleo destruido, así como promover la estabilidad laboral y los valores del servicio público. Y es fundamental una mayor concienciación del personal con respecto a aquellos/as pacientes con necesidades especiales, según extraemos de los datos del informe.

A juicio de CCOO de Madrid, la Comunidad de Madrid precisa de una nueva Ley de Ordenación Sanitaria que sustituya a la LOSCAM de 2001, que acabe con las derivas privatizadoras, refuerce el Sistema Público, recupere las áreas de salud, garantice la universalidad y la accesibilidad de la atención sanitaria, impulse la Salud Pública y la participación efectiva de profesionales y ciudadanía.

Paloma López, Secretaria General de CCOO Madrid, ha detallado las recomendaciones que se trasladan a la Comunidad de Madrid, después de elaborar el informe, junto con la Asociación de defensa de la Sanidad Pública.

Lo primero que ha destacado es la “inacción y la falta de compromiso del gobierno de la Comunidad de Madrid para con los servicios públicos”. Esta inacción lleva a que las recomendaciones vayan en la misma dirección a las que se hicieron tras último informe elaborado en 2019, con el agravante de que en estos años hemos padecido una pandemia.

De forma inmediata se debe contar con un presupuesto sanitario suficiente. Tenemos en Madrid un déficit alarmante de inversión con respecto al resto de comunidades. La media en el Estado es de 11.312 millones de euros, mientras en nuestra comunidad está en torno a los 8.700 millones.

Para Paloma López es urgente y fundamental “impulsar la atención primaria con recursos de todo tipo pero también de profesionales. Necesitamos más de 3.100 profesionales”

Hay que recuperar las citas con especialistas y pruebas diagnósticas porque han caído, con unas listas de espera de más de 835.000 personas.

La reapertura de los SUAP y las Unidades de Atención Domiciliaria. Desde CCOO Madrid “no nos creemos el anuncio de la presidenta Díaz Ayuso asegurando que posiblemente se abrirán todos los SUAP, intentando con ello, evitar las movilizaciones de la ciudadanía”.

Necesitamos un incremento de camas hospitalarias que alcance 5 camas por cada 1.000 habitantes, así como que se incrementen en más de 1.300 las camas destinadas a media y larga estancia. Abriendo el antiguo hospital Puerta de Hierro y utilizando las camas que actualmente están cerradas en otros hospitales se podría conseguir este objetivo.

Es urgente la creación de una Web de transparencia de Salud y Servicios Sanitarios, para que la ciudadanía madrileña sepa la realidad de lo que está sucediendo.

Exigimos una nueva Ley de Ordenación Sanitaria, que acabe definitivamente con la deriva privatizadora y que se refuerce todo el sistema público. Es precisa la urgente elaboración de un plan de salud, para poder establecer los objetivos para conseguir mejorar la calidad de vida de la ciudadanía madrileña.

Para CCOO es muy importante la creación de los consejos de salud, que llevan 21 años sin constituirse. Es fundamental la participación ciudadana para avanzar en todo el desarrollo de la salud y el sistema sanitario madrileño. “No se puede consentir que este gobierno del PP gobierne siempre de espaldas a la ciudadanía y al diálogo social con las instituciones y las organizaciones.

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar