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26
Dic
2016
MasterChef Junior 4: Expulsión Virginia, Toni y Abel; primera enemistad y primera carpeta; y Miguel hace una tarta de España PDF Imprimir E-mail
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Foto cedida por RTVEEl programa se carga a la segunda gemela tras la salida de la primera en el capítulo anterior

Tan sólo cinco días después del primer capítulo, MasterChef vivía en plena noche de Navidad el segundo de la cuarta edición Junior, un capítulo en el que ya comienzan a marcarse las distintas tramas que, parece, recorrerán los próximos días, y es que, si en el capítulo uno descubrimos a Miguel como cantante, y a Jefferson como catador oficial, además de una Paloma con mucho potencial, en este segundo capítulo vivimos la primera enemistad manifiesta entre dos concursantes, y el primer amago de carpeta, por supuesto, con un José Enrique que puede convertirse en villano en los próximos capítulos...

Pero antes de hablar de MasterChef hay que cerrar otro capítulo abierto hace tres meses en el mundo de los reallities. Anoche se cerraba la 17 edición de GH con un Debate final polémico aunque sin audiencia, y es que, tras marcarse la final menos vista de la historia del formato (incluso menos que la de aquella Revuelta de GH 12+1 que tuvo que ser cancelada por escasa audiencia), el programa pretendía llenar también la noche de Navidad con un Adara contra todos, pero la estrella de la edición decidió ausentarse, enviando a Pol únicamente para explicar los motivos de su ausencia y abandonar el plató a continuación.

Eso sí, la venganza de Adara no terminó ahí, ya que a la misma hora que la productora que decidió cargarse sus opciones de victoria emitía ese Debate final, ella, su novio y el hermano de éste, contraprogramaban con un espectacular Periscope que humillaba en Twitter al hastag oficial de la emisión del programa. Y es que parece que la azafata ya está harta de que el programa intente seguir viviendo de su presencia, a pesar de expulsarla tres semanas antes de la final.

Volviendo a la cocina, los niños comenzaban este segundo capítulo en una granja y rodeados de gallinas, y el motivo era que la prueba que debían realizar no era otra que preparar huevos rellenos. Eso sí, antes debían elegir equipo, y para eso tenían que escoger huevos cuyo color sólo se desvelaría al estamparlos en la frente de Pepe, convertido en el gallo del corral.

Y la suerte quiso que tres de las estrellas del primer capítulo, Paloma, Jefferson y Miguel, coincidiesen en el mismo equipo. Pero el jurado decidió que no eran el peor grupo, por lo que los cinco consiguieron encauzar la salvación.

Ya en la segunda prueba, y con la celebración del cincuenta aniversario del Hospital Vall d´Hebrón de Barcelona como protagonista, los trece concursantes se enfrentaron, por separado, a la elaboración de un menú, tras el desastre de la prueba por equipos de la semana anterior. Y esta vez la cosa salió algo mejor, si bien Abel necesitó una silla para llegar a la mesa (el niño tiene sólo ocho años), y Paloma y Paula se enfrentaron por el control del equipo (atención a esta enemistad, porque puede ser una de las tramas de esta edición).

También Kaitin se convertía en protagonista de la prueba, tras ser abroncada por José Enrique y venirse, literalmente, abajo. Tan sólo el cariño de Toni consiguió recuperar a una de las aspirantes más serias a la victoria. Al final de la prueba, y tras el regalo de merchandaising entre los niños del Hospital, el jurado decidía dar puntuación extra a Paula, Paloma y Miguel, asegurándose así que los tres estuviesen a salvo en la tercera prueba (dos de ellos no la hicieron, mientras el tercero tenía un colchón suficiente como para no estar en auténtico peligro).

Así, todos los concursantes menos Paula, Paloma y Álex llegaban a la prueba de expulsión, en la que debieron demostrar sus habilidades con el fondant. Y es que debían decorar una tarta de tres pisos con chuches caídas del cielo y ante una jurado especialmente difícil: la mismísima madre de Samanta. Los diez nominados hicieron la prueba derrochando imaginación, si bien una de sus elaboraciones destacó sobre todas las demás.

A años luz del oso rockero de Aimar, Miguel se arrancó con una tarta rojigualda con el patriótico nombre de “Tarta a la Española”. Eso sí, lo de apelar a los colores nacionales no le sirvió de mucho, ya que el jurado escogió como la mejor tarta una que haría las delicias de la Fresita de GH 6 elaborada por Natalia (por cierto, siguiendo con aquello de lo rosa, el programa ha comenzado a vender una relación platónica de la chica con José Enrique, al que ya vendieron como conquistador en el capítulo anterior).

Arnau, Estela y Jefferson también se situaron entre las mejores elaboraciones, mientras que la media de puntos dejaba fuera a Virginia (desubicada tras perder a su gemela), Toni (no descartaría su regreso en la repesca), y Abel. Y, de nuevo, para saber como continúa el juego no tendremos que esperar una semana, sino sólo dos días, ya que el tercer capítulo se emitirá mañana martes, justo contra el estreno de Las Campos.

 

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