x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

02
Dic
2018
El tufo del PER PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Jesús Hernández Gallardo

Otras elecciones más, en este caso las autonómicas de Andalucía, la región española que rezuma pasado, que ha dominado el PSOE durante las últimas décadas, la que cierra filas en torno al PER, todo un alivio para muchas gentes que buscan día a día la solución de sus hogares.

Los partidos tradicionales se perfilan desconfiando unos de otros, inspeccionando y mirando de reojo qué hace el otro, como los niños en la escuela recelosos y llenos de envidia, son niños, mirando el pastel y buscando la porción más grande de la tarta. Respecto a las últimas elecciones realizadas no se esperan grandes cambios, el PSOE parece ser de nuevo quien gane, aunque con un lastre en su manto que no se entiende desde la derecha cómo se lo montan para generar tanto atractivo. Los ERES falsos les atosigan, aunque no mucho, porque parece ser que no serán letales, en el resto de España nos hacemos cruces de semejante deriva, Salomón no podría sentirse cómodo en semejante previsión de resultados.

Mientras tanto en el resto de España se mira el acontecer de Andalucía, sigue en todo lo alto el tufo de los ERES. El PER se consolida como la llave mágica del triunfo socialista, esa moneda de presión con la que se juega para convencer a tanta gente que depende de ese jornal campesino. Ellos lo crearon allá por el 1986 y les está sirviendo para rearmarse en cada periodo electoral de todo un ejército de votos seguros de sus perceptores. El resto de España abochornada que eso sea así, que se tenga atada a una porción significativa del electorado dependiente de ese pago campesino.

La novedad más tangible este año es la aparición en el horizonte político de VOX, un partido de derechas que suscita temor por un lado y moneda de crítica por otro, en cuanto a que lo señalan como una piedra arrojadiza a los intereses del pueblo andaluz por parte del PSOE, tratando de asemejarlo a la doctrina del Partido Popular y a su vez despreciando a ambos por entender que no se ajustan a la idiosincrasia andaluza.

La propaganda de Susana Díaz deja en evidencia el conformismo socialista, la falta de recursos para una perspectiva de progreso en esa autonomía y una asunción olímpica impropia de un partido político con mucho arraigo social en toda España. Los escándalos producidos por sus dirigentes autonómicos quieren enterrarlos a marchas forzadas para que no manchen a las siglas socialistas, han sido derroches de dinero que no consiguen abochornar a sus dirigentes, quienes tienen o tendrían que responder mucho más de lo que han hecho. Por otro lado llevan un lastre sobre sus espaldas y son los cuarenta años de gobierno continuado y sin apenas avances significativos que justifiquen esa gobernabiliad.

Los comunistas y podemitas tienen también chance político en Andalucía, conseguirán sumar escaños con sus discursos de extrema izquierda, prometiendo todo lo posible y escondiendo sus palabras una vez finalizados los comicios electorales. Son hombres de dádivas y ofrecimientos, pero con poca realidad de acción posterior por su inoperancia política.

VOX pisa fuerte en su entrada, critica toda esta mugre y suciedad política que rezuma en Andalucía, deja claro que entrarán con un decidido afán de servicio a España. Seguramente conseguirán algún escaño en el Parlamento y, desde allí, se convertirán en una fuerza política con futuro y expansión en esa comunidad y con muchas posibilidades en el resto de España.

Posición incómoda la de Ciudadanos que, habiendo apoyado al PSOE en el gobierno de la autonomía, no encuentran un discurso solvente que se desmarque de esa alianza en la gestión. Albert Rivera quiere olvidar el pasado y centrar sus discursos en renovar la perspectiva, pero tiene el lastre de haber participado en la gobernabilidad de Andalucía y no haber aportado nada nuevo ni creativo en la política de una autonomía con posibilidades.

Puede ser un espejo para toda España, muchas miradas acampan en Andalucía y, según los resultados que se puedan evidenciar, marcarán una manera de afrontar la política de toda y cada una de las autonomías españolas, así como de unas Elecciones Generales.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas